¿que esrosh hashana?

¿Qué es Rosh Hashaná?
Por. Rav Iehuda Levi

¿Qué es Rosh Hashaná?
En el día de Rosh Hashaná comienza un nuevo año - acorde con la opinión de Rabí Eliézer (Talmud Rosh Hashaná pags. 10-11). Al comienzo del libro de Génesis, la Torá nos cuenta cómo D'os creó al mundo en seis días y el séptimo día "descansó", y también nos es relatado allí que el hombre fue creado al final del sexto día de la creación.
Puesto que D'os creó al mundo únicamente en función del hombre, no quiso crearlo a él sin haber creado antes todo lo que el hombre necesitaba para desarrollarse y desenvolverse en ese mundo. Es por eso que no sólo D'os creó al hombre en el último día, sino que lo creó al final del último día, pues en este día también creó otras cosas, además del hombre.
Por lo tanto al decir que estamos festejando Rosh Hashaná del año 5762, no nos estamos refiriendo a que esa es la edad del universo, sino que estamos diciendo que hace 5762 años el hombre fue creado al finalizar la creación del universo, el lo que fue el primer Rosh Hashaná de la historia.
Pero esto que hemos explicado, aún no explica realmente la particularidad de esta fecha tan importante y tan sentida incluso entre los judíos más alejados de su tradición. Para entender lo que Rosh Hashaná verdaderamente significa, primero deberemos hacer un poco de memoria.

Una Vieja Historia
Todos nosotros escuchamos alguna vez la historia de Adam y Javá (Adán y Eva) en el Gan Edén (el Jardín del Edén, o como se lo conoce comúnmente: el Paraíso); ésta realmente es una de las historias más conocidas de toda la Biblia. Pues bien, después de que D'os creó al hombre y a la mujer, Él los puso en el Gan Edén. Allí ellos estaban rodeados de muchas especies de árboles frutales, y D'os les había dado permiso para comer del árbol que quisieran, sin ninguna limitación. Solamente de un árbol tenían prohibido comer: del árbol del conocimiento del bien y del mal.
Después de esto, vemos que entre la mujer y la serpiente comenzó un interesante diálogo, en el que finalmente la serpiente terminó convenciendo a la mujer de que coma del fruto prohibido. Ella tomó un fruto del árbol del conocimiento, y después de comerlo, también le dió al hombre para que coma de él. Cuando D'os vió que el hombre y la mujer transgredieron Su prohibición, la Torá nos dice que Él los echó a ellos del Gan Edén, para trabajar la tierra.
¿Cuándo fue que este conocido relato tuvo lugar? ¿Cuánto tiempo había transcurrido desde que D'os los ubicó en el Gan Edén y les prohibió comer de aquel árbol, hasta que ellos pecaron? A pesar de que la Torá no nos revela ningún detalle del momento en el cual todo esto ocurrió, en el Midrash, Nuestros Sabios nos enseñan que todo este relato tuvo lugar en el primer día de la creación del hombre.

El Primer Día de Vida
Dice el Midrash Pesiktá Rabatí:
"En Rosh Hashaná fue creado el primer hombre. En la primer hora (del día sexto de la creación, es decir de Rosh Hashaná) D'os decidió crearlo; en la segunda hora se aconsejó con los ángeles; en la tercer hora juntó el polvo de la tierra del cual sería creado; en la cuarta lo mezcló; en la quinta lo convirtió en materia informe; en la sexta le dió forma; en la séptima le insufló el alma; en la octava lo puso en el Gan Edén; en la novena le prohibió comer del fruto del árbol del bien y del mal; en la décima el hombre pecó; en la undécima fue juzgado; y en la duodécima D'os se apiadó de él en el juicio.
Le dijo D'os al hombre: 'Esto es una señal para tus hijos (descendientes): así como has estado delante Mío en el juicio en este día y me apiadé de ti, así también tus hijos estarán delante Mío en el juicio y me apiadaré de ellos'".
Gracias a este Midrash, ahora podemos tomar conciencia del real significado que tiene el día de Rosh Hashaná para el judaísmo. Así como en el día de Rosh Hashaná el primer hombre fue juzgado por sus acciones, asimismo todos nosotros somos juzgados en este día por las acciones - buenas o malas - que hayamos hecho el año que finalizó.
Pero aún hay una parte del Midrash que no se entiende completamente, pues allí Nuestros Sabios dicen que en este primer día de vida del hombre D'os se apiadó de él y en el futuro también se apiadará de su descendencia, y aparentemente esto no es del todo preciso, ya que verdaderamente, aquella vez D'os castigó al hombre y a la mujer expulsándolos del Gan Edén, y así también ocurre con nosotros, que en el día de Rosh Hashaná somos juzgados y D'os decide quién vivirá y quién morirá, quién tendrá buena salud y quién no, quién tendrá buen sustento y quién no. Entonces, ¿cómo el Midrash puede decir que D'os se apiada de nosotros en Rosh Hashaná?!

Un Juicio Distinto
Para responder a esta pregunta debemos saber algo importante. En realidad, el Juicio Divino es muy distinto al nuestro. Cuando una corte juzga a algún criminal y lo condena, busca principalmente proteger a la sociedad para que no sea dañada nuevamente. Puede que también esa corte de justicia pretenda que el malviviente cambie para bien como consecuencia del castigo y no vuelva a caer en el delito, pero todos sabemos que muchas veces esto no se consigue.
Sin embargo, el Juicio Divino es esencialmente distinto. Cuando D'os castiga a alguien significa que le está dando la posibilidad de reparar lo que ha dañado, y esa posibilidad de reparación no es parcial, ya que en el mismo castigo está la posibilidad de reparar exactamente lo que se daño mediante ese pecado.
Como explicamos anteriormente, cuando D'os expulsó al hombre y su mujer del Gan Edén, lo hizo para que ellos "trabajen la tierra", y de esa manera es que ellos necesitaban reparar lo que dañaron al pecar. ¿Cómo es que "trabajando la tierra" se puede reparar el pecado de haber comido del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal? Esa idea es muy profunda y no es éste el momento para ahondar en ella, pero lo que sí podemos decir es que lo mismo ocurre con nosotros.
El juicio de Rosh Hashaná está basado en nuestras acciones del año que finalizó pero únicamente en función del futuro. En Rosh Hashaná D'os nos juzga y designa qué función deberemos cumplir el año que comienza para corregir lo errado, y también decide con qué medios y en qué condiciones deberemos cumplir esa función en el mundo. Es por eso que a este día también se lo conoce con el nombre de "el Día del Juicio".
Pero no hay que desalentarse, pues más allá de todo lo explicado, debemos saber que D'os también nos juzga en Rosh Hashaná por las cosas que hacemos en este mismo día. Las plegarias de Rosh Hashaná tienen el poder para ayudarnos a cambiar pensamientos y conductas, y todo eso ayudará a revertir el veredicto del juicio. En los rezos de este sagrado día podemos y debemos pedir por nosotros, por nuestras familias y seres queridos, y por todo el pueblo de Israel.
Es por eso que los dos días de Rosh Hashaná son también considerados como días de Iom Tov (días de fiesta). Por lo tanto, debemos prepararnos antes de Rosh Hashaná cortándonos el cabello en caso de ser necesario, y lavando y preparando nuestras ropas para recibir al día sagrado con alegría, demostrando así que estamos seguros de que Su infinita misericordia se impondrá en nuestro juicio.
Sea la voluntad de D'os escuchar las plegarias de todo el pueblo de Israel en el día de Rosh Hashaná, para que seamos todos juntos inscriptos en el "libro de la vida". Amén.

Desde Elul Hasta Yom Kipur

Los Simanim de Rosh Hashana
Por. Rav Iehuda Levi


Los Simanim de Rosh Hashaná
En la noche de Rosh Hashaná, al comienzo de la seudá (comida festiva), acostumbramos comer ciertos alimentos que se caracterizan por tener un simbolismo especial. Es por eso que la costumbre es que antes de comerlos, recitamos una corta plegaria que alude al simbolismo de cada uno de ellos.

El Orden de la Noche de Rosh Hashaná
Después de regresar de la sinagoga, en primer lugar debemos recitar el kidush sobre un vaso o una copa de vino, así como hacemos en shabat y las otras fiestas, y de esta forma, santificamos el día de fiesta. Luego, debemos hacer la netilat iadáim (lavado de manos).
Antes de hacer la netilat iadáim para la comida, debemos verificar que ningún cuerpo extraño esté adherido a las manos y si llevamos algún anillo deberemos quitárnoslo hasta después de la netilá. Luego se toma un recipiente entero, que contenga por lo menos 86 cc. de agua y se vierte el agua sobre la mano derecha y luego sobre la izquierda. Es bueno verter agua tres veces seguidas en cada mano (no alternadamente) y también utilizar mucha agua. Además, cada vez que se vierte agua sobre cada mano, debemos hacerlo sobre toda la mano para que el agua llegue hasta la muñeca.
Después del lavado, se levantan las manos y se dice la siguiente bendición:"Baruj Atá Adonai, Elohénu, Mélej haolam, asher kideshanu bemitsvotav vetsivanu al netilat iadáim", o en español: "Bendito eres Tu Adonai, D'os nuestro, Rey del universo, Quien nos santificó mediante Sus preceptos y nos ordenó sobre el lavado de manos".
Posteriormente, se deben secar bien las manos para que estén totalmente secas al decir la bendición del pan, pero debemos cuidarnos de no empezar a secarnos las manos antes de haber finalizado la bendición. Entre la netilat iadáim y la bendición por el pan no se debe hacer interrupción alguna.
Luego tomamos dos panes enteros y recitamos la siguiente bendición: "Baruj Atá Adonai, Elohénu, Mélej haolam, hamotzí lejem min haaretz", o en español:"Bendito eres Tu Adonai, D'os nuestro, Rey del universo, que sacas el pan de la tierra". Después de finalizar la bendición cortamos el pan y además de sumergir el pan en sal como hacemos durante todo el año, la costumbre es sumergirlo también en miel (o en azúcar), ya que la miel simboliza el deseo de tener un año dulce.
Muchas personas acostumbran preparar para esta ocasión jalot (panes) redondas, para simbolizar así el ciclo de la vida.

El Orden de los Simanim
Luego de haber comido el pan y antes de comenzar con la comida en sí, se acostumbran comer los simanim (símbolos) de Rosh Hashaná. Los simanim son distintos alimentos que acostumbramos comer en Rosh Hashaná después de recitar una breve plegaria a D'os que tiene alguna relación con el nombre de aquella especie o con su forma, como aparece en los distintos majzorim (libros de oraciones para Rosh Hashaná).
Rabí Iaacov Jaim Sofer (1870 - 1939) en su libro "Kaf Hajaim" nos enseña cuál es "el orden correcto para pedir misericordia en esta noche de acuerdo a la halajá (ley) y también de acuerdo a la kabalá".
Antes que nada, debemos recitar la bendición "boré perí haetz" ("Que crea el fruto del árbol") sobre los temarim (dátiles) como una buena señal - ya que ellos son dulces, y también porque el dátil es una de las siete especies mediante las cuales la tierra de Israel fue bendecida. En el momento de bendecir debemos pensar en incluir dentro de esta bendición a todos los frutos de los árboles que se encuentran sobre la mesa.
1. Luego, después de comer un poco de dátil se debe tomar un pedazo de silká(según una opinión: betabel, betarraga, remolacha; y según otra: espinaca), que simboliza el deseo de que se alejen de nosotros nuestros adversarios, y antes de comerlo se debe recitar la plegaria que a parece en los majzorim.
2. Después de comer el silká, tomamos un trozo de cartí (porro, puerro), que simboliza el deseo de que nuestros enemigos sean destruidos, recitando también la plegaria correspondiente, y comiendo un poco de él.
3. A continuación, tomamos nuevamente un tamar (dátil), que simboliza el deseo de que nuestros enemigos sean exterminados.
4. Luego, se toma un trozo de kará (zapallo, calabaza), que simboliza el deseo de que se anulen los malos decretos y que nuestros méritos sean proclamados ante D'os.
5. Después, se toma un pedazo de rubia (chauchas, judías), que simboliza nuestro anhelo de que nuestros méritos se acrecienten.
6. A continuación, se toma un trozo de rimón (granada), que simboliza nuestro deseo de estar llenos de mitzvot como los granos de una granada.
7. Luego, se toma un trozo de carne de la cabeza de un cordero, que simboliza el deseo de que siempre seamos la cabeza y no la cola.
8. Y por ultimo, tomamos un pedazo de tapúaj (manzana dulce) la cual sumergimos en miel para simbolizar nuestro deseo de tener un año dulce.

Algunas Reglas Generales
Además de estás especies hay quienes acostumbran traer a la mesa otras especies más en señal de bendición como está especificado en los distintos majzorim.
Si es dificultoso conseguir alguna de estas especies, ellas pueden ser reemplazadas por otras especies cuyos nombres tengan la misma connotación en la lengua hablada en aquel lugar. Por ejemplo: la raíz de la palabra rubia(chauchas, judías), en arameo, tiene la connotación de "aumentar, incrementar", y por eso en muchas comunidades ashkenazitas en lugar de comer esta especie acostumbraron comer zanahorias, porque su nombre en idish es "meirn", que también puede significar "incrementar, aumentar".
Hay quienes acostumbran comer los simanim en la primer noche de Rosh Hashaná solamente, mientras que otros también comen los simanim en la segunda noche. Además, hay quienes comen los simanim también en la comida del día de Rosh Hashaná.
Si hay alguien que no puede comer alguna de estas especies o simplemente no le gusta, de todas maneras es bueno que la coloque sobre la mesa y recite la plegaria que se acostumbra decir por ella.
Al finalizar con el orden de los simaním se continúa comiendo la comida festiva, acompañándola con alegría, cantos y palabras de Torá.

Sea la voluntad de D'os escuchar las plegarias de todo el pueblo de Israel en el día de Rosh Hashaná, para que seamos todos juntos inscriptos en el "libro de la vida". Amén.

Revelación del retorno

Por. Mijael Polaj

 
…Por favor me dijo el autor, termina lo antes posible, este trabajo va a remecer al mundo judío, algunas cosas que vas a encontrar acá no son nada nuevo, esta escrito en varios libros de nuestros sabios, pero hoy con la ayuda de la computadora hemos encontrado códigos ocultos que se aplican a nuestros días que hay que difundir, y que nadie podría  ver con la simple lectura del texto de la Torá. Esto paso hace casi 24 años cuando una computadora era algo bastante ¡extraño!….
 En el año 1986  trabaje en la producción de uno de los libros más fascinantes que he visto, casi no tenía texto, breves explicaciones y tablas, muchas tablas en hebreo que para mí, sin saber en el comienzo de que se trataba, parecía un libro de crucigramas. El autor, un Dr. en física que trabajó en la investigación junto a un Dr en Matemáticas y un investigador en computación, me explico de que se trataba este trabajo científico basado en pruebas estadísticas, agregando con mucha confianza, que el estaba seguro que estas “revelaciones” que descubrieron con la ayuda del computador, harán que muchos judíos vuelvan a sus fuentes para que uno de los lemas más fuertes de esta generación se materialice… “ver para creer”. A partir de estas estructuras basadas en cada una de las letras del texto de la Torá, siguiendo un estricto orden lineal pudimos descubrir mensajes eternos que están entrelazados con los relatos bíblicos.
 Y así fue, los Códigos ocultos de la Torá no solo pasaron a ser parte de los seminarios de educación judía, sino que comenzaron a ser manipulados por religiones y sectas para tratar de mostrar sus creencias. Este importante material fue incluso robado, y con el se publicaron libros que llegaron a ser best sellers. Y así como el autor me lo dijo en su tiempo, Los códigos pasaron a ser una “prueba” tangible y eterna de la veracidad de la Torá.
 Quiero que se entienda muy bien este punto, la Torá no necesita de nuestras pruebas para demostrar que es de origen divino, a nosotros, los judíos creyentes nos basta con la revelación histórica de Matan Torá - la entrega de la Torá en el monte Sinai, presenciada por millones de personas, cuando Di-s nos habló y nos entrego Su infinita sabiduría, la Torá, como legado para el pueblo de Israel.
 Desgraciadamente la larga diáspora nos ha alejado un poco de este conocimiento y la asimilación ha enfriado todo lo relacionado con  la practica del judaísmo; algunos de nuestros hermanos disipados en todos los confines del mundo, ni se acuerdan que tenían una Bobe o un zeide que se comportaba como judío. Para ellos y para los que necesitan reforzar estos conceptos tenemos hoy esta herramienta que ayuda en algo a saltar y pensar un poco en lo espiritual.
 Cuando culminamos el libro lo lleve a la Yeshivá donde estudiaba y se lo mostré a uno de mis maestros, por supuesto yo estaba impaciente, quería saber lo que el opinaba al respecto. El rabino en cuestión es una de las personas que he visto con mis propios ojos cumplir con lo que la Torá dice sobre la escalera de Iaacov “y he aquí que una escalera esta establecida en la tierra y su cabeza llega al cielo” (Bereshit 28,12), su poder analítico y su sabiduría siempre me sorprendió, con mucho respeto le presente el libro esperando como de costumbre un comentario profundo y bien pensado, lo ojeo, sin mucho esfuerzo y me dijo… ¿…sin este libro no creemos acaso que la Torá es verdad y divina?. Rav Jaim estaba en lo cierto, lo dijimos antes, la Torá no necesita de nuestras pruebas para demostrar que es de origen divino, pero para aquellos que están descarriados tenemos hoy esta herramienta que ayuda en algo a pensar un poco más en lo espiritual.
 Para el mes de Elul veremos ejemplos que nos viene a enseñar el concepto de TESHUVA, el primero lo encontramos codificado en el libro de Vayikrá (levítico 25:9)
  “…y haras sonar el toque del cuerno en el séptimo mes…”
El Rambam, Maimónides en el tercer capítulo de las halajot de Teshuvá (4) conecta el Shofar, el Cuerno cabrío, con el concepto de Teshuvá y dice lo siguiente :
 “…el Shofar insinúa la Teshuvá…”a pesar de que los toques del Shofar  fueron impuestos por la Torá, hay acá una insinuación, despiértense los adormecidos de su sueño y los dormidos levántense rápido de su somnolencia, y busquen en sus acciones y vuelvan en Teshuvá
 Las letras iniciales de cada palabra  de este versículo forman la palabra T SH U V A
 Otro ejemplo de iniciales que forman la palabra Teshuva la encontramos en el libro del Profeta Yirmiyahu (6:1)
 “…hagan sonar el cuerno y pasen sobre el viñedo, porque se ha visto el mal desde el norte y gran destrucción…”
  

El Dr. Eduardo Cohen nos muestra otra perspectiva, como este concepto de Teshuva es revelado esta vez por las profecías que encontramos en el Tanaj.
Una palabra resuena en nuestros oídos durante todo el mes de Elul y gran parte del mes de Tishrei, ¡Teshuvá!
Traducido habitualmente como retorno o arrepentimiento, involucra tanto a los más alejados como a los acercados a la práctica del judaísmo. Cada uno en su nivel, debe replantear sus pensamientos, acciones y hacer teshuvá, volver a las raíces.
Y en ese punto cabe una aclaración. Si de personas originariamente criadas en una atmósfera de observancia se trata, se entiende, que si por algún motivo se han alejado, retomen; ¡pero cómo podemos aplicar este concepto a quienes nunca fueron educados en el concepto, en el camino de la Torá y las mitzvot (preceptos)!
A lo sumo, al acercarse se estarán iniciando, pero, ¿retornando? ¿Cómo?
Corresponde leer durante este mes de Iamim Noraím en el Sefer Devarim, el 5to. Libro de la Torá, ahí encontramos los siguientes versículos:
 1)    Y será que cuando vinieran sobre ti todas las palabras estas, la bendición y la maldición que di delante de ti, y tornares tu corazón a todas las gentes a las que te empujó el Eterno, tu Di-s, allí.
2)    Y tornarás hasta el Eterno, tu Di-s  y oyeres su voz y todo lo que te encomiendo hoy, tu y tus hijos, con toso su corazón y toda su alma.  (Devarim 30:1-2)
 En tu angustia, si te alcanzan todas las palabras estas, en la postrimería de los días, te tornarás hasta el Eterno, tu Di-s y oirás su voz. (Devarim 4:30)
 Si, incluso al que nunca abrevó de nuestras fuentes, se lo llama que “retorna”. Retorna a su quintaesencia, esa que dejó de brillar, opacada por milenios de exilio y persecuciones, pero que continúa intacta y sedienta por recuperar su antiguo fulgor.
Es un hecho reconfortante y a la vez asombroso, que día a día van en aumento el número de militantes de este gran movimiento de Baale Teshuvá (retornantes) que ha adquirido proporciones inimaginarias hasta hace poco tiempo, y que  tampoco podemos prever su proyección. Miles y miles de jóvenes ( y también no tan jóvenes) se acercan a escuchar la voz de la Torá, hambrientos en dar a sus vidas un significado que trascienda lo vano y rutinario. Este fenómeno ya estaba anunciado en nuestras sagradas escrituras.
 “Después volverán los hijos de Israel y buscarán al Eterno, su Di-s, y a David, su Rey: y atemorizarse han del Eterno y de su voluntad en el final de los días.” Oshea 3:5
 El Radak - Rav David Kimji (1160-1235), uno de los grandes comentaristas del Tanaj), comentando sobre este versículo del profeta Oshea (3:5) dice lo siguiente:
 “Después volverán los hijos de Israel. Esto ocurrirá en el postrer de los días, cerca de la redención, cuando los hijos de Israel harán Teshuvá…
El Rambam  en las Halajot  de Teshuvá (7:5) dice lo siguiente:
“… Todos los Profetas ordenaron la contrición (Teshuvá), y los hijos de Israel con redimidos a causa de la Teshuvá al término de su destierro e inmediatamente serán redimidos, como está dicho: “Y será cuando llegarán sobre ti todas las cosas… volverás a Di-s, tu Di-s”.
 Dice el Profeta Amos 3:11-12
 1) He aquí que vienen los días dijo el Señor tu Di-s, que enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, sed de aguas, sino de oír las palabras del Eterno.
 2) Y errarán de mar a mar: y de Occidente a Oriente se extenderán, para buscar la palabra del Eterno, y no la hallarán.
 La Torá e Israel son Eternos. Su existencia está asegurada hasta el final de los tiempos. No así nosotros como individuos. De nuestra Teshuvá aprendemos.
Subirnos al tren de las mitzvot es el secreto. No nos quedemos a pie.
El texto de las profecias es usado con la autorizacion del Dr. Eduardo Cohen

MAS TORA…, MAS VIDA



בס"ד


“el arameo (Lavan) quiso matar a mi padre” (Devarim 26,5)
Este es un relato de la vida: me encontré con el rab del barrio, conocido por todos, valorado y honrado, que se ocupa de cada cosa de cada uno de nosotros. El nos pide no nombrarlo, y enseguida sabremos el por qué.
El rab nació en una familia de las que podríamos llamar “simples”, no había nada que sobresaliera en su familia para pensar que de ella podría salir un “grande”. Sus hermanos se dedicaron al trabajo, al comercio, y él, tuvo un deseo, sintió la necesidad de estudiar Tora. Sus padres, primero le sugirieron, luego lo obligaron, y más tarde siguieron presionándolo, para que abandone la Ieshiva y se busque un trabajo. La presión dio sus frutos, y este muchacho se “rompió”. Para tratar de calmar la presión, el rab del muchacho habló con los padres y les contó este relato:
Horkenus era un agricultor muy adinerado, y todos sus hijos trabajaban muy duramente en sus campos. Uno de sus hijos, escapó del campo, abandonó el trabajo y se instaló en una Ieshiva.
El padre, Horkenus, se enojó. El cree que tiene el sustento asegurado y que puede hacer de su vida lo que quiere, y que mientras sus hermanos se esfuerzan en el campo, y trabajan, puede sentarse a estudiar. ¿Y cuando tenga que repartir entre mis hijos la herencia, él recibirá su parte sin hacer ningún esfuerzo?
Decidió que no le daría el sustento como a los demás que se esforzaban en sus trabajos y que cuando llegue el momento de repartir la herencia, este hijo tampoco recibirá su parte.
No solamente tomó todas esas decisiones sino que subió a Ierushalaim para informarle a su hijo sobre su decisión.
En su camino, encontró una gran concentración de gente. ¿Qué sucedía? Raban Iojanan Ben Zakai, el príncipe del pueblo de Israel, nombraría para ejercer la profesión de rab al más grande e importante de sus alumnos. ¿Y quién era ese alumno? Rabi Eliezer Ben Horkenus… y cuando el padre se hizo conocer entre la multitud, el mismo rabi Iojanan Ben Zakai lo abrazó y le dijo: eres muy dichoso, que de ti haya salido un estudioso como él.
Podemos imaginar, que en ese momento, Eliezer, no perdió todas sus pertenencias, ni tampoco fue desheredado. Por el contrario, el padre ahora sentía una enorme satisfacción, valoraba el esfuerzo de su hijo, que pasó a ser la luz de la familia.
El rab culminó su relato y le preguntó a los padres del muchacho: ¿seguramente habrán escuchado sobre el “Tana”, santo de Israel, rabi Eliezer Ben Horkenus?
Y el padre, conocedor de libros, contestó: seguro que sí, la Mishna en el tratado de Avot (2,8), describe a rabi Eliezer Ben Horkenus: un pozo de agua que no pierde ni una gota, y otra Mishna completa habla sobre las excelentes cualidades de rabi Eliezer Hagadol.
El rab continuó preguntando: ¿y alguien sabe qué pasó con sus hermanos?
Nadie lo sabe, contestó el padre, ellos se ocuparon de trabajar, y desaparecieron, nadie jamás se fijó en ellos…
Gracias a esta conversación, concluyó el rab del barrio, pude seguir en la Ieshiva…
Cuando el rab terminó su relato, siguió su camino. Y yo me quedé un momento ahí, parado en mi lugar, pensando. En verdad, nadie sabe nada sobre los hermanos del rab, ¿quiénes son, dónde viven, qué familia tienen? De toda la gran familia del rab, solamente lo conocemos a él.
¿Y para qué decimos estas palabras? En nuestra perasha decimos que el arameo quiso matar a nuestro padre, y con esto nos referimos a Lavan, el malvado, que no solamente quería deshacerse de Iaacov, sino que quería destruir todo, y exterminar. Explica el “Radak” que siempre Lavan quiso hacer esto, durante los veinte años en los que Iaacov Avinu estuvo cerca de él. ¿Y para qué quería exterminarlo? Vemos que Lavan tuvo una gran bendición mientras Iaacov Avinu estaba a su lado, no sería un buen negocio deshacerse de él.
Y sabemos que tampoco quería que Iaacov lo abandone, porque con él se llevaría toda la bendición que había traído a su casa. ¿Entonces? ¿Para qué le servía matarlo o exterminarlo? Era mucho más conveniente tenerlo a su lado y disfrutar de la bendición que lo acompañaba.
Lo que en realidad pretendía hacer Lavan era convertir a Iaacov en un pecador, esa era la forma de exterminio que Lavan quería aplicar en Iaacov, hacerlo malvado como él, porque está escrito, es más terrible hacer pecar a una persona que matarla, lo que todavía no podemos entender, es la palabra “exterminio”.
Y esta es la respuesta. ¿Cómo se llamaban los hijos de Lavan? Desde luego, nadie lo sabe, desaparecieron de la faz de la tierra. Y si Iaacov Avinu se habría comportado de la misma forma que ellos, también habría desaparecido, lo alenu.
Así de simple, tal cual como lo leemos, el exterminio que Lavan quería hacer con el pueblo de Israel, con la descendencia de Iaacov Avinu, era que pasen por el mundo sin dejar huella, que se mezclen entre la multitud y desaparezcan con ella.
Y ahora, que Iaacov Avinu continuó con su rectitud y con la misma mentalidad, su nombre se hizo eterno, el mismo nombre que se utilizó más tarde para llamar a nuestro pueblo, el pueblo de Israel, el pueblo de Hakadosh Baruj Hu, que vivirá por siempre…
¿Hasta que punto llega toda esta eternidad? Está escrito que “Iaacov Avinu no murió” (Taanit 5b), permanece vivo para siempre.
Y todo esto resulta tan correcto y exacto también para nosotros, cuando está escrito que quien aumente en Tora, aumentará en vida, esto también tiene que ver con lo que estuvimos desarrollando.
Nos encontramos hoy en día con iehudim que se sienten orgullosos por ser descendientes de personajes ilustres: está quien dice ser la generación número equis del Shla Hakadosh, o del Ismaj Moshe, o del Maharal de Prag. Pero de ellos solamente pasaron siete o diez generaciones.
Es verdad, pero de generación en generación parece aumentar el prestigio, y resultaría muy, pero muy agradable saber que alguien nos pudiera decir que es la generación tal y tal, de la descendencia de Moshe Rabenu, o de David Hamelej. Pero parece que no podremos encontrar algo así. Hoy en día, hay gente que sabe ser la séptima o décima generación de algún importante sabio, y cuando menciona a su padre, y a su abuelo, y sigue hacia arriba, se va haciendo más importante.
Hoy buscamos que un iehudi que trata de elevarse, fije los tiempos para el estudio de la Tora, y debemos hacerle saber que toda la Tora que pueda adquirir, será valorada en el futuro, en las próximas generaciones.
Sobre esto está dicho que no acompañarán al hombre, ni la plata ni el oro ni las piedras preciosas ni los diamantes, sino la Tora y las buenas acciones.
Y hemos visto que siempre recordamos que somos tal generación de algún sabio, y también nos viene a la mente, muchas veces, cuando un rab quiere reprochar a una persona, en lugar de aceptar el reproche y hacer el intento de mejorar, no encontramos mejor cosa que preguntarle al rab:
¿Usted sabe, rab, quién fue mi abuelo?
Y el rab seguramente sabe, que nuestro abuelo, fue efectivamente nuestro abuelo y ninguna otra cosa. El rab ahora está preocupado por nosotros y por nuestro futuro, por nosotros y por la enseñanza que podremos dar a nuestros hijos, y no por saber quién fue nuestro abuelo. Resulta una forma poco inteligente de evadir el enfrentamiento con nuestra realidad.
Por eso, si queremos que seamos recordados, estamos a tiempo de hacer algo para que nuestros nietos, puedan decir que son la tercera generación de nosotros mismos, y no necesiten saltearnos y buscar más atrás. Para esto necesitamos aumentar en vida, o sea, aumentar en Tora, agregar un poco más de estudio, una clase más, tratar de aumentar nuestros conocimientos, y profundizar en nuestro estudio, cuando y cuanto sea posible.
Traducido del libro Maian Hashavua.

Haftara de Ki tavo

Haftara Parashat Ki Tavo
Por. Rav Iehuda Levi
Ieshaiahu (Isaías) 60:1-22

Esta semana leeremos la sexta de las siete haftarot de consuelo para los hijos de Israel, que fueron extraídas del libro del profeta Ieshaiahu.
"Levántate!, ilumina!, pues ha llegado tu luz,
y la Gloria de D'os sobre ti brilló"
(60:1)
El profeta le habla a la ciudad de Jerusalem y le dice que se levante e ilumine con su luz de felicidad y benevolencia, pues ya le ha llegado a ella la luz que le corresponde, es decir que ha llegado para ella el tiempo de la Redención Final.
"Pues he aquí que la oscuridad cubrirá la tierra,
y las tinieblas a los pueblos,
mas sobre ti brillará D'os
y Su Gloria sobre ti se verá"
(60:2)
A pesar de que sobre todas las naciones del mundo recaerán muchos sufrimientos, la ciudad santa no debe temer, ya que sobre ella D'os hará brillar la luz de Su Salvación.  En el futuro por venir "será de D'os el reinado"(Ovadiá -Abdías- 1:21) "y D'os será rey sobre toda la tierra; en ese día D'os será Uno y Su Nombre será Uno" (Zejariá -Zacarías- 14:9).
Pero existe lugar para formular una pregunta.  El profeta dijo: "Y mi servidor David será rey sobre ellos y un sólo pastor todos tendrán…" (Iejezkel -Ezequiel- 36:24), entonces, si habrá un pueblo en la tierra que tendrá un reino, ¿esto no se contradice con el hecho de que D'os será el único que reinará sobre toda la tierra?  El pueblo de Israel no puede tener dos reyes!
El "maguid" de Duvna (Rabí Iaacov Krantz, 1741 - 1804), en el libro "Cojav Miiaacov", nos enseña que la respuesta a esta pregunta se puede aprender de las palabras de Nuestros Sabios del Talmud, al interpretar (no literalmente) un versículo de la Torá de parashat Vaetjanán:
"'No porque ustedes son los más numerosos entre los pueblos es que D'os os ha deseado y os ha elegido, pues ustedes son el más pequeño entre todos los pueblos' (Devarim -Deuteronomio- 7:7).  Le dijo el Santo - bendito es Él, a Israel: Yo los deseo a ustedes pues incluso cuando Yo los engrandezco a ustedes, ustedes se empequeñecen delante Mío.  Engrandecí a Abraham, mas él dijo: 'Mas yo soy polvo y cenizas' (Bereshit -Génesis- 18:27).  Engrandecí a Moshé y a Aharón, mas ellos dijeron: '¿Nosotros qué somos…?' (Shemot -Éxodo- 16:8).  Engrandecí a David, mas él dijo: 'Mas yo soy un gusano y no una persona…' (Tehilim -Salmos- 22:7)…" (Julín 89a).
El Talmud nos quiso explicar que ninguno de estos personajes bíblicos tomó para ellos algo de la grandeza mediante la cual D'os los engrandeció a ellos,  atribuyéndosela a ellos mismos y enorgulleciéndose por todo el poder y la riqueza que poseían.  Ellos solamente quisieron cuidar el honor y la honra de D'os, y lo único que desearon hacer durante toda su vida es estar al frente del pueblo de los hijos de Israel para transmitirles a ellos la Sabiduría y la Ética Divina.  Ellos solamente quisieron enseñarles al pueblo los caminos de la Divinidad y toda cosa buena.
Y a esto se refirió el rey David al decir: "A ti, D'os, te pertenece la grandeza, el poder, la gloria, el esplendor, la magnificencia, todo lo que hay en los cielos y en la tierra; a ti, D'os, te pertenece el reinado y la soberanía sobre todos los líderes" (Divré Haiamim I -I Crónicas- 29:11).  El rey David dijo estas palabras pues la intención de D'os al engrandecer a los elegidos del pueblo realmente fue engrandecer Su Santo y Puro Nombre, y a pesar de que Él engrandece a los líderes del pueblo, toda esa grandeza y toda esa gloria finalmente vuelven hacia Él.
Un reino como este será el que habrá en el mundo por venir.  No es que se empequeñecerá Su Honor y Su Honra sino todo lo contrario, Su Gran Nombre se engrandecerá aún más.  Y por eso dijo el profeta Ieshaiahu: "Pues he aquí que la oscuridad cubrirá la tierra, y las tinieblas a los pueblos, mas sobre ti brillará D'os y Su Gloria sobre ti se verá", pues Su Gloria se reflejará sobre los hijos de Israel, ya que el pueblo no contrariará Su Grandeza y Su Unicidad, sino que gracias a ellos ella se expandirá y se dará a conocer.
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Estamos a mediados del mes de Elul, faltan unos pocos días hasta Rosh Hashana
¿Qué me produce leer esta frase? Pienso que a casi ningún judío, por mas alejado que esté de su judaísmo, le es indiferente.
Todos sentimos como un cosquilleo en el estómago. O mejor dicho, en el corazón.
Pero, ¿sabemos lo que realmente significa? ¿Sabemos lo que está en juego?
Por Sara bat Yojeved

Parashat Ki Tavo-7

Por. Rabino Richard Kaufmann
"Y le gritamos al D-s de nuestros padres y escuchó Hashem nuestra voz y vió nuestra aflicción, nuestra desgracia y nuestra opresión". (Dvarim 24, 5).
Este versículo forma parte de la declaración que debían de recitar las personas que traían sus primicias al Tabernáculo y luego al Templo de Jerusalem.
En dicha declaración era sintetizada la historia del pueblo judío, expresándose que cuando fuimos duramente esclavizados y oprimidos por los egipcios, le gritamos a Hashem desde lo profundo de nuestro corazon y Hashem escuchó nuestra voz y vio nuestro sufrimiento, liberándonos y salvándonos...
¿Y por qué mencionabamos esto justamente en el momento en que traíamos las primicias?
Para valorar y agradecer mucho más aún las infinitas bondades de Hashem para con nosotros, fortaleciendo nuestra fe en nuestro Padre Celestial, que siempre está dispuesto a escucharnos, y que siempre tiene el poder absoluto también para contestarnos...

"Y ordenó Moshé y los ancianos de Israel al pueblo diciendo: cuidarás toda la mitzva que Yo les ordeno hoy a ustedes" (Dvarim 27, 1).
Y podemos con justicia preguntar: ¿Es que acaso es una sola mitzvá la que tenemos que cumplir? ¿Por qué la Torá no se expresa en plural diciendo 'cuidarás todas las mitzvót'?
Una respuesta posible a esta pregunta, es que si cuidamos una mitzvá realmente en forma completa, eso de por sí nos va a inducir a cumplir con otra mitzvá tambien en forma completa (tal como esta escrito que una mitzvá conduce al cumplimiento de otra mitzvá), y así sucesivamente cumpliremos con todas las mitzvót en el nivel mas elevado que somos capaces (pues a nadie le gusta bajar de su nivel...); en merito a que nos esforzamos por cumplir con una sola mitzvá de la mejor manera que fuimos capaces.
Por otra parte, también psicológicamente, si pensamos que tenemos que cumplir con seiscientos trece preceptos, es posible que la magnitud del número nos desmotive y desanime ya desde antes de empezar...
En cambio, si pensamos que solo tenemos que ocuparnos de una sola mitzvá, es mucho más fácil que nos animemos a hacerlo...
Y así sucesivamente sumaremos cada vez más mitzvót, sintiéndonos plenos y felices por saber certeramente que estamos haciendo realmente aquello que sin lugar a dudas es correcto.
Y si pensar en sumar mitzvót puede llegar a asustar a la persona que no cumple, pensando que si comienza a sumar "mitzvót" se va a terminar haciendo "religiosa", lo más recomendable es eliminar toda la terminología que nos aleja de aquello que es bueno y positivo para nosotros, dedicándonos a hacer el bien y cumplir mitzvót sin ponernos "titulos", sin hacer falta en absoluto que nos declaremos "religiosos"...
Y si los demás igualmente van a insistir en categorizarnos como religiosos, ¿acaso vamos a renunciar a aquello que es bueno para nosotros, para abstenernos de entrar en las categorizaciones de los demás?
Por último, después de todo, lo más normal y natural del mundo deberia de ser para el judio el cumplimiento de las mitzvót, siendo justamente lo no normal y lo no natural, que nos sintamos ajenos a todo ello.

"Y será que si habrás de escuchar atentamente la voz de Hashem tu D-s para cuidar y hacer todas las mitzvót que yo te ordeno hoy y te colocará Hashem por encima de todas las naciones de la tierra. Y vendrán hacia tí todas las bendiciones y te alcanzarán porque escucharás la voz de Hashem tu D-s" (Dvarim 28, 1-2).
Es decir, Hashem condiciona Sus bendiciones al cumplimiento de Su voluntad y al respeto de Sus preceptos.
¿Eso acaso significa que Hashem necesite que cumplamos con Sus preceptos, castigándonos y vengándose de nosotros en caso de no hacerlo?
La respuesta es obviamente que no.
Hashem es perfecto por definición y no necesita de nada ni de nadie para llegar a ser perfecto (lo cual de por sí ya implicaría una evidente contradicción).
Por consiguiente, demás está decir que no hay en Él ninguna voluntad de castigarnos por nuestras malas conductas, no existiendo tampoco ningúna clase de deseos de venganza.
¿Cómo podemos comprender entonces el contenido de los versículos?
Muy simple, entendiendo que Hashem dispuso leyes objetivas que rigen la realidad.
Si nos alineamos a ellas, estamos alineados con la bendición divina y la recibimos, y si nos desviamos de ella, nos desalineamos de la bendición, recibiendo evidentemente su contrario.
Y así como el mundo físico funciona con reglas, así el mundo espiritual funciona con reglas.
Y así como la ley de la gravedad se aplica sobre los seres humanos independientemente de su opinión acerca de la misma, así las leyes de la Torá se aplican sobre el alma y la vida del judío, independientemente de aquello que nosotros pensamos.
Y si bien Hashem es generoso y busca nuestro bien y no nuestro mal, si insistimos en nuestras conductas negativas, es posible que la consecuencia del desalineamiento de nuestra conducta finalmente llegue, siendo esto recibido de la manera que comunmente llamamos castigo; lo cual no es otra cosa que la lógica y natural consecuencia espiritual de nuestros actos.
Empero, si nos arrepentimos de nuestras conductas negativas y tomamos el compromiso de esforzarnos por no reincidir en ellas, con ello el "círculo vicioso" finalmente se quiebra, siendo aceptado benevolamente nuestro arrepentimiento.

Halajot

Imagina ...
 
Estas en tu carro, y...se queda parado! 
Que paso!?
Uuuuy te quedaste sin gasolina !  
Pasa una persona junto a ti, y decide ayudarte.
Buena gente el señor, saca una botellita vacía de agua q que tenía con el, y va a la gasolinera a llenarla de gasolina para regresar a hecharsela a tu carro.
Regresa, ya con la botellita llena de gasolina y se la hecha a tu carro, y Baruj Hashem arranca!!
 Yeii!! Baruj Hashem!!
Ves que el señor que te ayudo, va y rellena esa misma botellita, pero de agua.
Y te dice:
"Después de tanta espera, debes de estar sediento... ten toma un poco de agua que te traje "
"Que?!!! Ni por nada la tomo! Guacala! Que asco!   
Mil gracias, pero como crees!?? Sabes a lo que te va a saber esa agua?? Hace unos minutos esa botella tenía gasolina! Y ni siquiera la lavaste! Ni la pruebes, te va a hacer daño!"
"Pero es agua! La saque de un filtro!"
"Aun que sea agua, ya esta contaminada!!"
Beraja y Hatzlaja David ben Baila y Refua Shelema Braja Simja bat Sahara ve Abraham!
 
SALMO 117.
HALELÚ ET ADO-NAY KOL GOYÍM SHABEJHÚHU KOL HAUMÍM: KI GABÁR ALÉNU JHASDÓ VÉEMET ADO-NAY LEOLÁM HALELUY-ÁH: