Capítulo Uno - Sobre el Creador


1.- El fundamento básico de la Torá [1] y el principio central de la sabiduría [2] consiste en saber que existe un ser primordial [3], el cual creó todo lo que existe, siendo que todo lo existente, en el cielo y en la tierra y entre ambos, no fue creado sino por la esencia de su existencia.
2.- Si se conjetura que El no existiese, ningún otro ser podría existir [4]
3.- Si se conjetura que todo lo creado no existiera, El existiría y no dejaría de existir por la no existencia de los demás seres, ya que todo lo existente lo necesita, en cambio HaShem, no necesita ni siquiera de uno de ellos. Por lo tanto su esencia no es como la esencia de ningún ser [5]
4.- Esto es lo que declara el profeta: "HaShem, Dios, es verídico (existente), El es Dios vivo, Rey del universo; la tierra rugirá por su furia, ningún pueblo podrá contra su enojo." (Yirmeyahu 10:10)
Es decir, El únicamente es la existencia y ningún otro ser posee existencia como la Suya. Así declara la Torá: "A ti se te ha informado para que comprendas que HaShem es Dios, y que no existe otro fuera de El" (Debarim 4:35); o sea no existe otro ser existente, de la forma que El existe, fuera de El.
5.-Este ser es Dios del Universo, Soberano de toda la tierra, que fija el curso de la esfera del movimiento diurno con energía ilimitada e ininterrumpida. La esfera del movimiento diurno gira constantemente, siendo imposible que gire sin motor; HaShem es el motor que la hace girar no materialmente [6]
6.- La comprensión de este principio, es un precepto afirmativo, como se declara: "Y soy HaShem, Tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de esclavos" (Shemot 20:2).
Por lo tanto, todo el que conjeture que exista otra divinidad fuera de El, transgrede un precepto prohibitivo, como se declara: "No tendrás otros dioses delante Mio" (Ibídem). Y reniega de este axioma que es el principio básico del cual todo depende.
7.- Dios es único, no es dos ni más de dos, sino que es único, no siendo su unicidad como la unidad de los seres que existen en el mundo: a) No es unidad que comprenda muchos particulares que sean uno. b) No es unidad material que puede ser dividida en partes o en dimensiones. Sino que El es una unicidad que otra unicidad como la Suya no existe. Si hubieran muchas divinidades, serían seres y entes materiales, ya que todo lo contable, cuya existencia es similar, no se separa uno de otro sino solamente por los accidentes que le ocurren a los seres y a los entes materiales. [a] Y si el Creador fuese un ser o un ente material estaría limitado, ya que es imposible ser un ente material sin ser limitado. [b] Todo ente limitado posee una energía perecedera. [c No obstante, nuestro Dios, Su energía es ciertamente ilimitada e ininterrumpida, ya que la esfera del movimiento diurno gira constantemente, [d] por ende su energía no es material. [e] Por cuanto que no es un ser material, no Le ocurren los accidentes materiales de forma tal que se divida y se separe de otro, por ende no es posible que sea sino único [7]. La comprensión de este principio es un precepto afirmativo[8], como se declara: "Escucha, Israel, HaShem es nuestro Dios, HaShem es único" (Debarim 6:4)
8.- Esta ciertamente explícito en la Torá y en los Profetas, que HaShem no es un ser ni un ente material, como se declara: "Has de comprender hoy y has de fijar en tu entendimiento que HaShem, El es Dios, en las alturas de los cielos y en las profundidades de la tierra, fuera de El no existe otro" (Debarim 4:39). En cambio los seres materiales no se encuentran en dos lugares simultáneamente.
Además se ha declarado: "Han de resguardarse mucho ustedes mismos, ya que no vieron ninguna imagen el día en que habló HaShem con ustedes en el monte Joreb, de dentro del fuego" (Ibídem 4:15) y se ha dicho también: "A quien Me han de igualar y comparar, ha dicho el Santo" (Yeshayahu 40:25). Si hubiera sido un ser material, hubiere sido comparable al resto de los seres materiales.

9.- Si es así, cual es la explicación de aquello que está escrito en la Torá: "Y percibieron al Dios de Israel, bajo sus pies había algo como un ladrillo hecho de zafiro, como el cielo cuando reluce" (Shemot 24:10).
"Le entregó a Moshé, cuando terminó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas de testimonio, tablas de piedra, escritas por el dedo de Dios" (Ibídem 31:18).
"He aquí la mano de HaShem se presentará en tu ganado que está en el campo, en los caballos, en los burros, en los camellos, en las reses y en los rebaños, habrá una epidemia muy dura" (Ibídem 9:3)
"Er, el primogénito de Yehudá , fue un malvado a los ojos de HaShem por eso lo mató" (Bereshit 38:7)
"Cuando el pueblo se mostró quejumbroso a los oídos de HaShem escuchó HaShem y se enfureció y ardió en ellos un fuego de HaShem y consumió un extremo del campamento" (BeMidbar 11:1)
Todas las expresiones semejantes a estas consisten en aproximaciones al entendimiento de los seres humanos [10], ya que ellos no perciben sino los seres materiales, es decir "se expresó la Torá en el lenguaje de los hombres", siendo estos términos descripciones entendibles. Por ejemplo: "Si afilo mi espada como un rayo, y mi mano prende el juicio, me vengaré de mis enemigos y castigaré a los que me odian" (Debarim 32:41). ¿Acaso HaShem tiene una espada?, ¿acaso el mata con la espada? Sino que esta terminología es una metáfora.
Esta idea se comprueba, por ejemplo, cuando los profetas declaran haber percibido a HaShem:"Divisé hasta que los tronos se detuvieron, el Anciano estaba sentado vestido como la nieve blanca, los cabellos de su cabeza como limpia lana, su trono hecho de centellas de fuego, sus bucles como fuego encendido" (Daniel 7:9)
"¿Quién es aquel que regresa de Edom, (quién es aquel que regresa) de Baztra vestido de carmesí; (quién es aquel) cuyo atuendo es magnífico, (quien es aquel) que marcha pesadamente? Soy Yo, el que proclama la justicia, el que trae la salvación" (Yeshayahu 63:1)
Incluso nuestro maestro Moshé percibió a HaShem en el mar como un héroe que hace la guerra, mientras que en el monte Sinaí Lo percibió como un oficiante revestido. Es decir, que HaShem no tiene ni imagen ni forma, sino que depende de la profecía o de la visión, no obstante Su esencia, la comprensión humana no la puede percibir ni analizar; esto es lo que se declara: "¿Acaso podrás analizar a Dios, acaso podrás encontrar un limite al Omnipotente" (Iyob 11:7)

10.- Entonces, cómo se explica esto que nuestro maestro Moshé pidió comprender, como se declara: "¡Muéstrame Tu gloria!" (Shemot 33:18)
En verdad él pidió comprender la esencia de la existencia de HaShem de manera que quedase aprehendida en su mente, como un ser humano capta a otro, del cual ve su rostro, y graba esta imagen en su mente distinguéndola de la imagen del resto de los seres humanos [11]; del mismo modo nuestro maestro Moshé pidió que la existencia de HaShem fuese distinta en su mente de la existencia del resto de las entidades, hasta lograr comprender la esencia de Su existencia en si. HaShem le respondió que la comprensión de un ser humano vivo, en tanto compuesto de cuerpo y alma, es incapaz de conceptuar esta idea en forma clara.
HaShem no obstante le informó conceptos que ningún hombre supo antes de él y que nadie sabrá después de él, Moshé captó algo de la esencia de la existencia de HaShem. En su mente, la existencia de HaShem fue distinta de la existencia del resto de las entidades, del mismo modo que la imagen de la espalda de un hombre con su cuerpo y su ropa es distinta de la imagen del resto de los seres humanos. Esta manera de conceptuación está aludida en el pasaje: "Has visto Mi espalda, pero Mi rostro no puede ser visto" (Ibid. 33:23)

11.- Ya que se ha aclarado que HaShem no es un ser ni un ente material, de suyo se entiende que no le ocurren los accidentes que recaen sobre los seres materiales: 1. no adición no división, 2. no lugar ni medida, 3. no subida ni bajada, 4. no izquierda ni derecha, 5. no delante ni atrás, 6. no sentarse ni pararse, 7. no tiempo para poseer principio, fin o número de años, 8. no cambio para poseer algo que lo altere, 9. no muerte ni vida como los seres materiales vivos, 10. no torpeza ni sabiduría como la del hombre sabio, 11. no dormición ni despertamiento, 12. no enojo ni risa, 13. no alegría ni tristeza, 14. no silencio ni habla como el de los seres humanos.
Así han dicho los sabios: "No existe en la esencia divina, ni sentarse ni pararse, ni separación ni adición" (Jaguigá 15a)

12.- Ya que esta realidad es así, todos los conceptos semejantes que se han mencionado en la Torá y en las enseñanzas de los profetas, todos son ejemplos y metáforas, como se ha declarado:
"El que habita en los cielos se reirá; HaShem se burlará de ellos" (Tehilim 2:4)
"Me provocaron la ira a causa de sus ídolos" (Debarim 32:21);
"Así como HaShem se alegra en hacerles bien y en multiplicarlos..." (Ibídem 28:63)Expresiones como estas han sido incluidas por los sabios dentro del concepto: "La Torá se expresó en un lenguaje humano, con muchas expresiones y todas necesitan interpretación" (Sifrá a VaYikrá 20:2)Así se ha declarado: "¿Me ofenderán a Mí?, dice HaShem. ¿Acaso no actúan, más bien, para su propia vergüenza?" (Yirmehayu 7:19). "¡Porque yo, HaShem, no cambio...!" (Malají 3:6) Si HaShem a veces se enojara o a veces se alegrara, cambiaría. Por el contrario, todos estos accidentes no se encuentran sino en los entes materiales, cuya naturaleza es baja y turbia "habitantes de moradas de barro cuyo soporte es polvo" (según Iyob 4:19). HaShem sin embargo se eleva por sobre todo esto.

Notas:
[1] El término "fundamento básico" utilizado por Rambam es definido por Abrabanel en su libro Rosh Amaná (cap. 6) como "algo sobre lo cual se mantiene, o depende, otra entidad; siendo que esa entidad no tiene mantenimiento sin éste". Así también es la expresión usada por Rambam en la lista de los fundamentos de la Torá: "El fundamento básico primero es saber que existe un Creador..." (Introducción al capítulo "Jélek")

[2] Rambam comienza a escribir su corpus monumental con la expresión "Yesod HaYesodot VeAmud HaJojmot" (El fundamento básico de la Torá y el principio central de la sabiduría...), cuyas iniciales forman el Tetragrámaton YHVH, el Nombre divino de cuatro letras, como símbolo de la conducta del verdadero sabio de poner el recuerdo de HaShem frente a él siempre.
[3] La existencia de HaShem como concepto central de la Torá es mencionado por Rambam también en el Séfer HaMitzvot (Mitzvá 1), en la lista de los fundamentos de la Torá (op. cit.), etc. siendo la negación de este fundamento uno de los factores que define a los réprobos denominados "Minim" (cf. Hiljot Teshubá 3:7)
[4] Este ser primordial no sólo es el Creador de todos los entes existentes, sino también los mantiene, El es la causa de su existencia, por lo tanto no pueden existir sin que El los mantenga. La novedad introducida por la Torá, en este concepto, dentro del mundo antiguo está en la absoluta necesidad de HaShem, lo cual no era el pensamiento filosófico de los pueblos antiguos, en donde los dioses eran un reflejo humano, incluyendo su contingencia
[5] La existencia del resto de los seres es relativa, ya que están en relación causal los unos con los otros, esta manera de existir se denomina "????? ???????" (existencia posible), o sea es posible que existan y es posible que no existan. No obstante la existencia primordial, cuya realidad no es causal, es absoluta: "????? ???????" (existencia obligatoria).
[6] Según esta opinión el universo es representado bajo la forma de esferas translúcidas, corporales, dispuestas concéntricamente, girando sobre su eje al rededor de un centro común, ocupado por la tierra, sola e inmóvil. La primera esfera exterior es aquella de las estrellas fijas que busca concretar su forma perfecta a través de una sola revolución. El movimiento de cada esfera está dirigido por el de la esfera inmediatamente superior, en cambio el de la esfera de las estrellas fijas recibe su impulso del primer Motor (HaShem). (Cf. Moré Nebujim II, axioma 9)
[7] Aquí Rambam comprueba a través de un argumento lógico la Unicidad del Creador, los silogismos empleados por Rambam son los siguientes:[a] Todo cuerpo es limitado, si el Creador fuese un cuerpo sería limitado. [b] Todo lo que es limitado su energía es perecedera, si el Creador fuera limitado su energía sería perecedera. [c] Todo lo que mueve constantemente su energía es ilimitada, HaShem mueve al mundo constantemente, es decir que la energía del Creador es ilimitada. [d] La energía del Creador es ilimitada, y probamos que la energía de todo cuerpo es limitada, por lo tanto el Creador no es un cuerpo. [e] El Creador no es un cuerpo, sabemos que todo cuerpo se separa de otro, por lo tanto el Creador no se separa de otro cuerpo, es decir es uno.
[8] Lo que declara Rambam [Ley 6] que la comprensión de este principio es un precepto afirmativo que se aprende del versículo "Yo soy...", y que si se conjetura la existencia de otra divinidad se transgrede una prohibición emanada del versículo "No tendrás..."; al parecer esta prohibición es más adecuada conectarla con la Ley 7, donde se enuncia la unicidad de Dios y sería apropiado advertir que al conjeturar la existencia de otra divinidad se transgrede esta prohibición. Del mismo modo se deduce que si alguien conjetura la existencia de otra divinidad, no transgrediría la prohibición de "No tendrás...", sino sólo dejaría de cumplir el mandamiento de "Escucha Israel...". La aclaración, sin embargo, es la siguiente: a pesar que es posible deducir del mandamiento afirmativo [Ley 6] "Yo soy..." que Dios es único y no más de uno, el mandamiento afirmativo [Ley 7] "Escucha Israel..." prescribe saber ésto y pensarlo; en cambio, con respecto a la prohibición, de seguro que al conjeturar que la divinidad es múltiple se transgrede la prohibición de "No tendrás..." y anula la afirmación de "Escucha Israel..." (Abí Ezrí)
[10] Cf. Moré Nebujim (1: 27) "Las personas simples no comprenden, al comenzar a pensar, sino la realidad material, aquello que posee cuerpo; en cambio aquello que no es material o que no pertenece a la realidad de los entes materiales, según ellos, no existe"
[11] HaRaabad (ad loc.) cuestiona lo declarado por Rambam, ciertamente Moshé vio durante los cuarenta días que permaneció en el monte Sinaí lo que no vieron todos los profetas de Israel, tanto que incluso los ángeles le envidiaron; entonces ¿qué más necesitaba? R. Yitzjak Herzog acota que lo declarado por Rambam es correcto y además se apoya en JaZal (los sabios de Israel), la Guemará en Nedarim (38a) declara que cincuenta puertas de sabiduría fueron creadas en el mundo, todas fueron entregadas a Moshé, excepto una. Ran explica (ad loc.) que se trata de la puerta del conocimiento completo de Dios.
Maimonides

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